
El "Cabildo" de Mayo en la Ciudad de la Punta
En un lugar lejano y con pobres comunicaciones se desarrolla otro de los pequeños dramas de nuestro tiempo; la obra pública basura, que tan bien levantaran los Rodríguez Saá durante 25 años, refleja como muestra una construcción que nadie avaló y que tendría muy dudosos méritos históricos-culturales.
Se trata de la réplica del Cabildo de Mayo de 1810, que se está levantando en lugar apartado de La Punta. No es lejano, pero parece como si lo fuera, más para el centenar de sufridos trabajadores que debe soportar impasible los reiterados abusos laborales de todo tipo que están a la orden el día allí. Exactamente como si se estuviera en pleno Far-west.
La cuestión es que la obra del cabildo comenzó hace ya más de dos meses y cuando la opinión pública pensaba que no se hacía en virtud de haberse anunciado y desmentido la obra varias veces. Por de pronto los planos de la construcción no reflejan el original del Cabildo de Mayo de 1810 y parecen haber sido elaborados en el planeta Xilium. A la empresa se le permitió contratar diferentes cuadrillas de trabajadores, algunas locales, algunas otras integradas por personas traídas de Bolivia; a la mitad de ellos le pagan en negro y a la otra mitad, mitad en blanco y mitad en negro. A su vez, los que cobran algo en blanco no tiene aportes y les deben desde el mes anterior.
No es la primera vez que en San Luis, empresas ligadas con el poder político provincial traigan trabajadores extranjeros, a los que, como Ud. supondrá, se retribuye en mucha menor medida que los nativos. Es conocido que para levantar el complejo turístico y de juerga de las Arenas de la Punta los Rodríguez Saá –a quién todos sindican como dueños y que no ha sido desmentido-, utilizaron como mano de obra muy barata a trabajadores traídos del Paraguay. Parece que La Punta estaría en un lugar realmente muy lejano, cuando en realidad se levanta solo a 20 km de la ciudad de San Luis.
Por otro lado, en la obra del cabildo, nadie cobra según el convenio de UOCRA y pese a que llegaban inspectores del sindicato. Según parece mientras 5 obreros figuren como afiliados al gremio, la UOCRA no realiza ninguna objeción a lo actuado. Este tipo de acuerdo sería ilegal, una buena granujada, pues escondería algún estipendio que circula bajo la mesa.
La empresa no acepta que el resto de los trabajadores se afilie al sindicato; por lo tanto no tienen ninguna protección y le pagan muy por abajo del convenio; al delegado del sindicato le pagaron por ejemplo 1.200 pesos por día para armar hierro y el resto recibió menos de la mitad de esa suma. Ni hablar lo que perciben los bolivianos. Como se ve, la Argentina del 30 se recrea fielmente en San Luis.
Y el espíritu de Mayo se verá seriamente afectado.
Populardesanluis@yahoo.com.ar
No hay comentarios:
Publicar un comentario