Por Perla Pedernera
Militante de base político y social de San Luis
Un buen resumen de la historia del país de los últimos 50 años.-
| Hay un proyecto de país, un modelo de organización política que se propone a la sociedad, cuando para discutir las medidas para el campo los referentes políticos se juntan en la sede de Hubo una época en Entre 1955 y 1976 hubo muchos golpes militares. Y sin embargo prácticamente no había presos entre la clase política. Eso era inexplicable para muchos jóvenes. La mayoría de los políticos aceptaban y estaban convencidos de que la democracia era estar bien con los militares, con Y gran parte de esa presión estaba producida por la reacción de la juventud a ese sistema cerrado, injusto y no democrático. No resulta extraño entonces que, incluso a nivel de conducción de las organizaciones guerrilleras, hubiera hijos de conocidos dirigentes radicales, peronistas, socialistas y comunistas –hasta hijos de militares– y que todos sus militantes provinieran de sus filas. Las organizaciones guerrilleras de los ’70 no salieron de un repollo y se alimentaron en gran medida de la falta de ejemplos entre la generación política anterior o en la rebeldía de aquellas nuevas generaciones contra las formas tradicionales de hacer política. Hubo otras épocas más recientes, donde la mayoría de los políticos se resignaron a que los organismos financieros internacionales y nacionales ocuparan su lugar. Desde fines de los ’80 y todos los ’90 los políticos hacían discursos mientras aplicaban políticas que en la mayoría de los casos iban a contrapelo de los contenidos históricos de sus partidos. Así fueron vaciando esos partidos y en el 2001, en el marco de una gran explosión social y crisis económica, se ponía en evidencia también la crisis de representación política. La explosión se produjo cuando la gente no se sintió representada, igual que los jóvenes de los ’70. En la crisis no encontró interlocutores. Como en los ’70, lo que quedaba de la política no servía, no tenía credibilidad, había perdido fluidez como maquinaria de articulación de diálogos y contradicciones. Y eso produjo que la gente explotara en la calle. La guerrilla de los ’70 y el “que se vayan todos” del 19/20 de diciembre del 2001 fueron la consecuencia de sistemas políticos herrumbrados, que se habían desconectado de la sociedad. Si el Grupo A lleva al Congreso la defensa de los intereses de los grandes terratenientes y el Peronismo Federal se ordena según los lineamientos que le baja el CEO de una corporación, ambas corrientes políticas están proponiendo repetir la parte más triste de la historia. Son los mismos que después dicen que no tuvieron nada que ver con la violencia. Como pasó en los ’70. Esos políticos conveniencieros fueron puestos como ejemplo por la teoría de los dos demonios. Y esos políticos fueron también responsables de la violencia. Aunque ellos en persona no hubieran participado. La palabra violencia viene al caso porque la imagen que proyectó el Grupo A desde Dicen que el proceso que concluyó en la cena donde participaron Duhalde, Reutemann, Solá, Macri y De Narváez llevó casi seis meses de preparativos, contactos, marchas y contramarchas. Es difícil saber qué es lo que ganaron los cinco dirigentes del justicialismo de derecha en esa reunión y cuál fue su ganancia con la publicidad tan programada que se le dio al encuentro. Si demoró seis meses, verdaderamente la organización fue de una eficiencia cronométrica, porque la cena se produjo el martes a la noche y al día siguiente, Magnetto se reunió con quince de los empresarios más poderosos de Es evidente el interés del CEO de Clarín por la derecha del justicialismo. Y también es evidente que no estuvieron Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saá ni Juan Carlos Romero. El quinteto que asistió a la cena incluye por lo menos a tres competidores fuertes en tres de los más importantes distritos del país. Sugiere la intención de que si esas tres cartas juegan cada una en su posición, son los que tienen más posibilidades de llegar a una segunda vuelta con Kirchner. La reunión posterior con los empresarios pretende dar sustento de gobernabilidad a esa idea. Magnetto no es todopoderoso aunque mostró un poder de convocatoria que casi nadie tiene en De todas maneras, el escenario de estos días, con el Grupo A en
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario